Hábitos con Peques (presentación de mascota)
Grupo creado por Sergio Morales, Lucía Royano, María Morrón y Natalia Pajuelo.
Hola, yo soy Trompitas el elefante más curioso de la escuela infantil del bosque alegre.
¡Hoy quiero contaros algo que aprendí esta semana!.
En mi clase hay muchos animalitos como Lila la ardilla, Brinco el sapito y Nube la ovejita. A veces jugamos juntos con los bloques de colores o nos disfrazamos con telas y sombreros divertidos. Entonces la torre se cayó, y todos nos quedamos tristes.
La maestra Menta, una tortuga muy sabia, se acercó despacio y nos dijo:
-Trompitas, cuando compartimos, todos disfrutamos más. ¿Por qué no construir juntos una torre más grande?
Así que respiré hondo con mi trompita, le dí una pieza roja a Nube y otra a Brinco. En poco tiempo, hicimos la torre más alta del bosque. Todos reímos y chocamos las patitas al terminar.
Desde ese día, aprendí que socializar significa compartir, escuchar y jugar juntos. A veces no todo sale bien: discutimos, nos equivocamos o queremos lo mismo. Pero aprendemos a hablar, pedir perdón y cooperar.
Ahora, cuando llega la hora del juego, ya no corro solo. Busco a mis amigos, inventamos historias con marionetas, tocamos instrumentos y leemos cuentos.
Y al final del día, la maestra Menta nos dice con una sonrisa:
-Hoy el bosque ha brillado más porque habéis aprendido a convivir
Yo muevo mis orejitas feliz, porque sé que cada días, jugando y compartiendo, me convierto en un mejor amigo.
En la escuela, todos los animalitos íbamos contentos por la mañana y allí estaba yo, Trompitas.
Cuando llegaba el recreo sonaba una campanita que hacia: “Tiling-Tiling”
Todos los amigos salían al patio: la jirafa Lala, el osito Coco y la ranita Pipi. Pero Trompitas no quería salir.
-¡¡Yo quiero seguir jugando con mis bloques!!
La seño Menta, muy sonriente, se agachó junto a él y le dijo:
- Trompitas el recreo también es un juego. Afuera puedes correr, reír y mover tu cuerpecito. Después te sentirás mejor.
Trompitas pensó un momento y movió sus orejitas
-Bueno voy a probar
Afuera brillaba el sol y el viento hacía cosquillas en las hojas .
Lala juzgaba a lanzar una pelota, Coco rodaba por la hierba y Pipi saltaba charcos con sus patas verdes.
Trompitas sopló con su trompa y hizo volar una hoja muy alto.
Todos rieron y dijeron:
-¡Qué divertido eres, Trompitas!
Entonces el elefantito comenzó a correr, saltar y reír también.
Su trompa se balanceaba de un lado a otro, feliz como nunca.
Cuando la campanita sonó de nuevo, Trompitas regresó a clase muy contento. Su cuerpecito estaba relajado, su carita sonriente y su corazón lleno de alegría.
Desde ese día cada vez que llega el recreo, Trompitas es el primero en salir corriendo al patio.
Le gusta moverse, jugar con sus amigos y sentir el sol en su piel.
La seño Menta siempre le dice:
-¡Muy bien, Trompitas! Jugar también te ayuda a crecer feliz.
Al día siguiente, la seño Menta reunió a todos los animalitos del Bosque Alegre y les dijo:
-Hoy aprenderemos algo nuevo: cómo cuidar nuestro cuerpo después del recreo.
Trompitas movió sus orejitas curioso, y Lila, Brinco y Nube se sentaron en círculo para escuchar.
La seño Menta explicó con voz tranquila:
-Después de jugar, es importante lavarse las manos y beber agua. Así cuidamos nuestra salud y aprendemos buenos hábitos.

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